Una velada con Russian Red es algo que no hay que perder la oportunidad de aprovechar. El pasado sábado en la Vivero se pudo comprobar cómo no hace falta un despliegue monumental para dejar al público con la boca abierta (literalmente).
En primer lugar, actuaron los malagueños Dry Martina, que con su suave mezcla entre swing y jazz (mezclados, no agitados) supusieron el perfecto aperitivo para ir abriendo boca. Tras el descanso de rigor, Lourdes saltó al escenario con gritos de “¡Guapa!”. Para abrir el concierto, “Take me home”, con esa voz suave, dulce, que te lleva a otro estado de conciencia en el que no hay lugar para malos pensamientos. Poco a poco iba desgranando las joyas de su “I love your glasses”, intercaladas con piezas nuevas, que auguran un futuro igual de brillante que el presente. No podían faltar sus canciones más conocidas, como “Cigarretes” o “Nice thick feathers”, ésta última con un toque diferente al del disco (y al anuncio de Häagen-Dazs). Canciones que emocionan hasta poner los pelos de punta.
Simpatía y timidez al dirigirse al público; la personalidad de Lourdes es el fiel reflejo de su música. Entre el repertorio, personalmente me llamó la atención la versión de “Mr. Lonely”, un clásico de Bobby Vinton al que Lourdes le da su toque característico que tan bien sienta a todo lo que canta. Dos veces tuvieron que salir de camerinos jaleados por el público antes de despedirse, esperemos que sea hasta pronto.
Fotos y texto por Alfredo Vicente Ríos. Web: Alfredo Vicente. Fotos: Flickr de Alfredo.